filosofía

No procuro saber las respuestas sino comprender los interrogantes...

sábado, 16 de marzo de 2013

PARA PENSAR...


Nos movemos en nuestro ambiente diario sin entender casi nada acerca del mundo. Dedicamos poco tiempo a pensar en el mecanismo que genera la luz solar y hace posible la vida, en la gravedad que nos ata a la tierra y que de otra forma nos lanzaría al espacio, o en los átomos de los que estamos formados y de quienes dependemos de manera fundamental.
 Salvo los niños, pocos de nosotros dedicamos tiempo a preguntarnos por qué la naturaleza es de la forma que es, de dónde surgió el cosmos o si siempre estuvo aquí, o si existen límites para el conocimiento humano. Hay incluso niños que quieren saber cuál es el trozo más pequeño de la materia, o por qué recordamos el pasado y no sabemos nada del futuro, por qué el universo es como es, y otras cuestiones semejantes.
  A veces padres y educadores suelen responder a ellas con un encogimiento de hombros, o recurriendo a creencias religiosas. Otras veces se sienten incómodos con este tipo de preguntas porque parecen mostrar los límites del conocimiento humano. Sin embargo, gran parte de la filosofía y de la ciencia han estado guiadas por éstas preguntas”.
                    Prólogo de Carl Sagan a “Historia del tiempo” (S. Hawking).

EL PENSAMIENTO FILOSÓFICO exige abandonar la actitud cotidiana que acepta lo dado sin revisarlo, para asumir una actitud crítica que cuestione lo obvio (lo que se da por supuesto o se considera evidente). La Filosofía indaga reflexivamente los problemas, e intenta realizar esta búsqueda de modo preciso y riguroso, fundado en argumentos racionales. Sin embargo, toda respuesta filosófica es a su vez, susceptible de discusión y análisis, porque no hay soluciones únicas y definitivas a los problemas filosóficos.
Pero la búsqueda filosófica no queda limitada a cada uno, sino que se expresa en el marco de un diálogo respetuoso con otros. En el diálogo nos reconocemos mutuamente y precisamos nuestros puntos de vista a través del intercambio de ideas. El diálogo filosófico dura ya más de veinticinco siglos, y estamos invitados a participar en él a través de la reflexión crítica sobre las ideas de los filósofos de todas las épocas.
Podemos ahora mencionar algunos rasgos propios del conocimiento filosófico: es un conocimiento crítico, porque duda, cuestiona y analiza todo lo que el sentido común considera evidente u obvio; racional, porque se fundamenta mediante razones, es decir, se apoya sobre argumentos y nunca sobre una autoridad (sea ésta una iglesia, un partido político, una escuela filosófica, etc.); reflexivo, porque se vuelve sobre sí mismo (por ejemplo, considera la cuestión misma de "qué es la Filosofía"), y radical, porque es una búsqueda reflexiva que no da por concluida ninguna cuestión; la mirada crítica investiga no sólo aquello que se afirma, sino también sus supuestos o fundamentos, lo que le sirve de base o apoyo (en este sentido, "radical" se vincula con "raíz").
Guía de  Estudio de Filosofía. Educación de Adultos. Parte 1. Secretaría de Educación. GobBSAS
              
LA ACTITUD FILOSÓFICA
La etimología de las palabras suele ser un punto de partida interesante para el desarrollo de los temas a que hace referencia. Tal es el caso del término filosofía. Proviene del griego y está compuesto por dos raíces: FILO que significa aspiración, simpatía, amor y SOFÍA que significa sabiduría. Se admite pues que el término puede interpretarse como aspiración, búsqueda de la sabiduría, lo que se diferencia de un estado de posesión de la sabiduría que, como es obvio, terminaría con la búsqueda y la aspiración.
En esta raíz etimológica del término está encerrada la cuestión de la actitud filosófica.
Una actitud de búsqueda cuyo objetivo es la sabiduría. Sabiduría que se diferencia de saber, término que denota un conjunto de conocimientos teóricos de los cuales tenemos garantía de su certeza, en tanto que sabiduría apunta mas a una práctica sabia de vida cuidadosa y reflexiva tanto en el plano teórico del conocer como en el plano práctico del hacer.
                       Berttolini- Langón- Quintela   Materiales para la construcción de cursos de Filosofía

EL FILÓSOFO Y EL SABIO

La palabra griega “filósofo” se formó en oposición a “sofós”. Se trata del  amante del conocimiento, a  diferencia de aquél que, estando en posesión del  conocimiento se llama sapiente o sabio. Este sentido de la palabra ha persistido hasta hoy: la busqueda de la verdad, no la posesión de ella, es la  esencia de la filosofía, por frecuentemente que se la traicione con el dogmatismo, esto es, con un saber enunciado en proposiciones, definitivo, perfecto y enseñable. Filosofía quiere decir ir de camino. Sus preguntas son  más esenciales que sus respuestas, y toda respuesta se convierte en una  nueva pregunta.
K. Jaspers

El discurso filosófico tal vez sea  un modo de hacer la experiencia de la verdad, no como objeto del cual uno se apropia y como objeto se trasmite, sino como horizonte  y fondo en el cual uno se mueve discretamente.
Vattimo (1936 - ) El fin de la modernidad

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